Seleccionar página

Todos somos conscientes de que la educación es una herramienta que nos permite establecer las bases necesarias para nuestro desarrollo pleno como persona a lo largo de la vida. De allí la importancia que, como adultos, seamos capaces de proveerle a los niños y las niñas un aprendizaje de calidad, en el que se promuevan valores y se fortalezcan las relaciones interpersonales.

Como educadora y directora general de Bright Spot Learning Center, he podido ser testigo de cómo la escogencia de un centro educativo que se ajuste a las necesidades y principios familiares resulta una tarea un poco desgastante y, en algunos casos, hasta frustrante, por no encontrar ese lugar que se ajuste a todos los requerimientos de los padres y madres.

Mi primera recomendación es la flexibilidad de pensamiento cuando se trata de poner en una balanza los pro y contras para tomar esta decisión, ya que nuestra principal prioridad siempre debe ser que la institución sea la más apropiada para las necesidades y el ritmo de aprendizaje del niño o la niña, además de si es un ambiente en el que se sentirá respetado y valorado. 

Desde mi experiencia, estas son algunos de los aspectos que usted debe de tomar en cuenta al momento de escoger el centro educativo al que asistirá el niño o la niña:

  • Cercanía: Hay personas que buscan que el lugar esté lo más cerca posible de su casa o trabajo, ya que esto permite reducir lo más posible el tiempo entre traslados.
  • Metodología de enseñanza: Es importante conocer la forma en la que los conocimientos serán transmitidos a los y las estudiantes, además de preguntar cuáles son los pilares que sustentan la orientación pedagógica de la institución. 
  • Cantidad de niños y niñas por aulas: El que los grupos por clases sean reducidos siempre será considerado un punto a favor, ya que con ello la atención es más personalizada. También se debe de consultar cómo se distribuye el tiempo entre lecciones.
  • Más idiomas: Preguntar si la institución imparte dos o varios idiomas es un plus, pues se fortalece ese aprendizaje integral que resulta necesario en la actualidad, además de muy útil en el futuro para abrirnos más puertas a nivel profesional.
  • Valores institucionales: La enseñanza que es impartida en las aulas está basada en el ideario y los valores que rigen al centro educativo, por lo que es importante conocerlas a priori. Debemos interesarnos en cómo será el día a día de nuestros hijos e hijas, los proyectos extracurriculares que recibirán, los talleres, entre otros, ya que estos son espacios en los que se fortalecerán las relaciones interpersonales. 
  • Personal capacitado: Acercarnos al centro, conversar con el personal que lo conforman y preguntar sobre sus especializaciones permitirá establecer si su experiencia se ajusta a lo que los padres y madres desean. 
  • Instalaciones y permisos: Ser conscientes de la responsabilidad que tenemos como adultos, de que los niños y las niñas pasen el día en un espacio seguro es esencial. Debemos verificar y constatar que la institución tenga al día los permisos y acreditaciones necesarias que le permitan operar legalmente como centro educativo. 

Lograr un equilibrio entre estas consideraciones será clave para obtener un resultado positivo en la búsqueda de la mejor opción educativa, por lo que para lograrlo también deberemos tomarnos un tiempo prudencial para analizar cada una de las opciones y no dejar para el último momento la escogencia. 

Consultar con otros padres que ya tengan a sus hijos e hijas matriculados en el centro educativo que es de nuestro interés, contribuirá a conocer un poco más sus fortalezas y metodología de trabajo en ese espacio en el que, posiblemente, se desenvolverán. Con esta información, la decisión que tomemos estará mucho más balanceada y consensuada.