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Para muchos, los centros de enseñanza son esos espacios en los que los niños y las niñas reciben las lecciones de aprendizaje necesarias para ser formados de manera integral, esto con miras al futuro. Es por ello que resulta tan importante que estos sean concebidos de manera acogedora y agradable para el desenvolvimiento de los infantes.

Partiendo de ello, podemos definir el espacio educativo significativo como una zona que ha sido diseñada para aprender, pero que también permita descansar, comer, leer un libro y compartir con todos los que nos rodean. El objetivo es promover y fortalecer las competencias sociales y cognitivas desde la niñez en estos lugares. 

Un artículo publicado en #SantillanaLAB, de la Editorial Santillana, define al espacio educativo como un imaginario colectivo que hay que concretar individualmente y que se identifica por la intencionalidad social, en nuestro propio contexto. Responde al uso que hacemos del espacio físico y virtual, y a las conexiones que establecemos con los demás cuando estamos en ellos. 

“El reto es enseñar a todos los alumnos a convertir su espacio vital (físico o virtual; formal o informal) en su lugar de aprendizaje. Lo podemos conseguir si utilizamos metodologías activas, como el aprendizaje por tareas, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), la clase inversa al ser fuera del aula, o los diseños de pensamiento inquisitivo para la resolución de problemas”, afirma Neus Lorenzo, Inspectora de Educación de la Generalitat de Cataluña. 

Para que un espacio educativo sea considerado como significativo es necesario que promueva el aprendizaje y el desarrollo humano en la niñez, ya que en este periodo se tienen las competencias innatas, como memoria, raciocinio, entre otros, y que contribuyen a que se adquieran otras nuevas por medio de estímulos. Lo importante es hacerlo en escenarios que reflejen los retos a los cuales se tendrán que enfrentar en el mundo real.

“Un espacio de aprendizaje significativo debe ser estructurado, capaz de generar experiencias y resultar retador para las niñas y niños”, afirma Rebeca Chavarría, educadora y directora general de Bright Spot Learning Center

Un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en conjunto con el Ministerio de Educación de Chile, concluyó que para fundamentar el diseño de estos espacios es importante contemplar tres criterios: las características de desarrollo del niño y la niña, los momentos fundamentales en la vida cotidiana, aunado a la diversidad de espacios existentes para la exploración, experimentación e interacción del infante. 

“Con respecto a los momentos fundamentales en la vida diaria de la niñez, el docente tiene que tomar en cuenta los momentos en que se debe asegurar el bienestar integral del niño y la niña, es decir, a la hora de la alimentación, higiene, descanso, entre otros; y los momentos de actividad libre y juego”, se argumenta en dicho análisis. 

Es así como, según ambas organizaciones, estos espacios deben tener la facilidad de poderse reorganizar o transformar en sitios diferenciados dentro de la misma institución y en distintas horas de clase. Esto se debe a que las actividades no siempre se realizan con el mismo enfoque metodológico.

Para que un espacio educativo resulte verdaderamente significativo, debe cumplir con ciertas características y situaciones. Una guía realizada por el Ministerio de Educación de Colombia las resume de la siguiente forma:

  • Una situación estructurada: Es una modalidad de participación y de intervención del Agente Educativo para lograr propósitos de aprendizaje, donde les brindan unas herramientas de apoyo y materiales de trabajo, que facilitan la comprensión.
  • Un contexto de interacción: Son los espacios educativos que cuentan con un conjunto de elementos que favorecen la comunicación o la relación activa de los infantes consigo mismos, sus compañeros, los agentes educativos, los objetos e, incluso, con los eventos de la vida diaria.
  • Una situación de resolución de problemas: Es un escenario específico y privilegiado donde se desenvuelven las actividades en el plano de las acciones, y que requieran la implementación de estrategias para resolver lo que requieran.
  • Una situación que exija el uso de competencias variadas: Plantear una temática central, con el propósito de que la actividad que se desarrolle, les deje cosas nuevas y que puedan ser valiosas en el futuro.