Seleccionar página
Nada fortalece más los vínculos familiares que dedicar tiempo a estar juntos en alguna actividad que, además, divierta. El juego en familia fortalece el autoestima de los menores, ayuda a los padres a conocer a sus hijos de forma más profunda, además de que es una alternativa muy efectiva para que todos liberen estrés.
Un estudio realizado en el año 2017 y publicado por la revista ABC de España reveló que el 87% de los padres sabe que divertirse con sus hijos es importante; sin embargo, solo el 33% de los entrevistados reconoció tomar la iniciativa para hacerlo. Según este análisis, que lleva como nombre #JuegaConEllos, las labores del hogar son el principal impedimento. 
Si bien los resultados de este estudio son de hace tres años, las condiciones que arrojaron estos datos son similares o peores al día de hoy. Obligaciones, estrés y rutinas estructuradas hacen que las familias pasen poco tiempo juntas y mucho menos dediquen esfuerzos a jugar.
Si usted es de los adultos que desean conectar o acercarse a sus hijos, el juego es la mejor forma de hacerlo. Y, si usted es de las personas que no tiene mucho tiempo por el trabajo o las labores del hogar, es bueno que se plantee sacar unos cuántos minutos de su trajín para dedicar a esta importante labor.  
Los beneficios del juego son muchos y muy importantes como hemos visto en publicaciones anteriores, así más que verlo como una pérdida de tiempo, lo mejor es considerarlo como una inversión que solo beneficios traerá a sus hijos. 
“Es el momento de ver el juego como una inversión de tiempo y, si es en familia, los beneficios serán para el niño y para su círculo”, comenta Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot. Los aportes son muchos: un niño cuyos padres tienen el interés de destinar tiempo para jugar, es un menor que se siente acompañado, querido, atendido. Y un niño que se siente de esa forma, es un niño que tendrá mejor autoestima y desarrollará mayores recursos emocionales para gestionar las situaciones que le presente la vida. 
¿Cuánto tiempo es suficiente? Todo depende del juego y de las obligaciones del adulto y del menor -en el caso de los niños que ya están en edad escolar-, pero, según los estudios, unos 15 minutos al día hacen la diferencia. Recuerde que, entre más tiempo, mejor. 
Lo importante en ese tiempo de juego es que los padres se esfuercen por vivir ese momento presente. “El resultado no es el mismo si la madre está moviendo fichas con la mano, pero con la mente puesta en la lavadora que va a poner, o el padre impaciente por terminar para hacer llamadas pendientes. Si logran meterse en el juego, a ellos también les ayuda a desconectar”, asegura, en la publicación española Imma Marín,  presidenta de la Asociación Internacional por los Derechos del Niño a Jugar. 
Finalmente, recuerde que el protagonista de la actividad es el niño, y su papel como adulto es acompañar, apoyar y respetar el ritmo del menor. 

Beneficios de jugar en familia

  • Se fortalecen los vínculos entre los miembros
  • Es tiempo de calidad
  • Mejora la comunicación padre- hijo
  • Es una forma de expresar cariño
  • Es un espacio para conocer las necesidades del niño, ya que a través del juego los menores expresan sentimientos y cosas que les preocupan
  • El niño se siente atendido, esto mejora su autoestima
  • Es un espacio para que los padres también aprendan de sus hijos
  • Acerca los niños a sus padres, es decir, además de entretenerse, el niño puede explicar a sus padres las reglas del juego, esto los hace sentirse “importantes” para sus progenitores

Fuente: Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot.

Ideas para hacer juegos en familia

  • Armar rompecabezas
  • Jugar con piezas de construcción
  • Juegos de mesa
  • Jugar a las adivinanzas
  • Hacer experimentos
  • Juegos tradicionales
  • Jugar con una bola