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Un menor que confíe en sus capacidades será un adulto dispuesto a enfrentar las adversidades de la vida. El centro educativo y el hogar deben trabajar para potenciar la autoconfianza y la autoestima.

Criar seres humanos seguros de sí mismos es una tarea compleja si tomamos en cuenta que el entorno es determinante para lograr este aprendizaje. Sin embargo, siempre es importante hacer todos los esfuerzos necesarios para que nuestros hijos se sientan bien consigo mismos y satisfechos con las cosas que hacen. 

Para eso hay un importante trabajo conjunto que deben hacer padres y maestros para brindarle al niño las condiciones para lograr el mejor desarrollo socioemocional. ¿Y qué significa esto?  Básicamente le dará las bases al menor para creer en sus capacidades, tener la valentía de enfrentar retos, la iniciativa de probar cosas nuevas, la capacidad de expresar sus emociones, y asumir la importancia de equivocarse y continuar.

¿Cómo se logra ese aprendizaje? Es un trabajo conjunto entre la escuela y el hogar. Por eso es importante encontrar un centro educativo que atienda y entienda a su hijo, que esté atento a sus necesidades, detecte sus debilidades y fortalezca sus habilidades. Todo esto al final ayudará a fortalecer su autoestima y su autoconfianza.

En Bright Spot Learning Center el currículo está enfocado en ir fortaleciendo esos aspectos de los que hablamos. “Por medio de varios programas educativos, vamos fortaleciendo poco a poco su independencia, ayudándolos a desarrollar habilidades blandas y asegurándonos aprendizajes significativos que van a ser de gran ayuda para su diario vivir. Todo esto sin dejar de lado los intereses y actitudes de cada uno de ellos”, comenta Rebeca Chavarría, educadora y directora general de Bright Spot.

Manos a la obra

Hay muchas formas en las que los padres pueden fortalecer la autoestima de sus hijos. Estas son algunas de ellas: 

  • Sea usted el mejor ejemplo. Incluso aunque usted no sea una persona muy positiva, intente serlo con su hijo, recuerde que él aprende lo que vive y lo que ve. 
  • Incentívelo para haga cosas nuevas. Esto les da confianza y los hace sentirse capaces de lograr nuevas metas.
  • No intervenga siempre. Cuando su hijo esté en problemas para lograr algo, no le dé la solución, motívelo a encontrarla por sí mismo y guíelo para que lo intente tantas veces como sea necesario. 
  • Déjelo que colabore. Aunque no haga las cosas de la mejor forma, o de la forma en que usted desearía. Dejarlo que haga cosas en la casa le ayudará a aprender, además, a los niños -pese a los berrinches- les encanta que los tomen en cuenta. 
  • No le transmita sus miedos. Evite expresar temores innecesarios delante de su hijo. Un padre temeroso le enseña a sus hijos a temer.
  • Trabaje el tema de la frustración. Enséñele que las cosas no saldrán siempre como él quiere y eso está bien. Explíquele que eso puede pasar y ayúdele a aprender a manejarlo.
  • Póngale metas. Estas deben ser realistas y lo harán sentir motivado para lograrlas, además lo incentivará a desarrollar otras habilidades que posiblemente no tenía. 
  • Celebre su esfuerzo y enséñele a no buscar la perfección siempre. Eso es vital para manejar a futuro la frustración.  
  • Muéstrele su amor independientemente de los resultados. No importa si su hijo logró la meta, si no tuvo la mejor disposición, siempre debe sentir el apoyo y el cariño incondicional de sus padres.


Fuente: Rebeca Chavarría, educadora y directora general de Bright Spot.