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La enseñanza tradicional pretendió por mucho tiempo estandarizar el aprendizaje. Hoy sabemos que aunque su hijo forme parte de un grupo, hay diferencias de desarrollo y aprendizaje que hay que respetar para sacar lo mejor de ellos.

Todos los niños son diferentes. No hablamos solo de carácter, hablamos de desarrollo. ¿Qué significa esto? Pues que no todos aprenden al mismo ritmo, que no todos incorporan el conocimiento de la misma forma y que todos tenemos más habilidades para realizar algunas tareas que otras. Todas esas diferencias deben ser entendidas y respetadas.

No todos aprendemos a la misma velocidad. “Hay muchos factores que pueden influir: entorno, estimulación infantil, familias, genética, enfermedades o traumas”, afirma Elena Morán, sicóloga especializada en Neurodesarrollo y Maestra de Educación Infantil en el sitio Smartick. 

“A pesar de todo esto, nos evalúan por igual y hay márgenes muy estrechos para respetar a aquellos niños que necesitan más tiempo. En las escuelas aún cuesta que se tengan en cuenta las diferencias individuales, las potencialidades de cada alumno o su ritmo de aprendizaje”.

Ir más rápido no es una ventaja, acota Morán. “Desde la Neurodidáctica sabemos bien la importancia de respetar las diferentes etapas de desarrollo, las ventanas de aprendizaje (o periodos críticos). También se debe respetar el tiempo que cada niño emplea en cada una de estas etapas para que se consoliden bien, sin saltarse ningún proceso básico importante”.

Por eso es tan importante tomarse el tiempo para encontrar un centro educativo que tenga la capacidad de conocer las necesidades de cada niño, identificarlas y encauzarlas para sacar lo mejor de ellos. “En Bright Spot Learning Center tenemos claro que cada niño requiere atención individualizada, por eso nuestros grupos son pequeños”, comenta Rebeca Chavarría, educadora y directora general de Bright Spot. “Las docentes son observadoras y guías en el proceso de aprendizaje de cada niño. Cada una de ellas se toma la tarea de conocer al estudiante, su personalidad, sus intereses y sus etapas de desarrollo. Además, incitan al estudiante a ser creador e innovador de sus propias ideas y proyectos”.

Cada niño es un mundo

Todos los niños son diferentes y aprenden diferente. Hay muchas técnicas para sacar lo mejor de los niños que no se adaptan al sistema de enseñanza tradicional. El sitio Understood menciona algunas técnicas en su artículo Seis estrategias que usan los maestros para ayudar a los niños que piensan y aprenden diferente.

1. Tiempo de espera: El “tiempo de espera” (o “tiempo para pensar”) es una pausa de tres a siete segundos después de que el maestro ha dicho o preguntado algo.

2. Enseñanza multisensorial: La enseñanza multisensorial es un tipo de instrucción que involucra más de un sentido a la vez.

3. Dar el ejemplo: La mayoría de los niños no aprenden simplemente con decirles lo que tienen que hacer. Los maestros usan una estrategia llamada “yo hago, nosotros hacemos, tú haces” para enseñar una habilidad.

4. Organizadores gráficos: Los organizadores gráficos son herramientas visuales. Muestran información o la conexión entre ideas. También ayudan a que los niños organicen lo que han aprendido o lo que tienen que hacer.

5. Enseñanza individual y en grupos pequeños: Una estrategia que los maestros usan es modificar el tamaño del grupo al que enseñan. Algunas lecciones se enseñan a toda la clase. Otras es mejor enseñarlas en pequeños grupos de estudiantes.