Seleccionar página

Cuando se es padre, es inevitable estar en una constante búsqueda de opciones y técnicas que permitan que el bebé pueda descubrir, junto a sus padres, las partes de su cuerpo y despertar sus sentidos, potenciando su desarrollo a través de la diversión y la actividad física.

Una herramienta que es capaz de proporcionar esto y más a los niños, es el Baby Gym o Gimnasio para bebés, un espacio que resulta idóneo para promover un desarrollo integral desde tan solo meses hasta la edad preescolar. 

Si bien, a medida que pasa el tiempo es indispensable ir ajustando esta área a las necesidades de los pequeños, es importante incluir algunos elementos para generar estímulos en ellos: móviles colgantes y de colores llamativos para llamar su atención, que sean suaves al tacto, y que el ambiente sea tranquilo, además de que cuente con mucha luz natural.

Este espacio debe tener distintas alfombras o tapetes, con texturas muy variadas, al igual que arcos en los que, además de móviles, también haya algún espejo, juguetes con luces que se enciendan y apaguen, que generen algún sonido e, incluso, que puedan estirarse. 

“Este tipo de gimnasios permiten crear, a través del juego, un lazo afectivo más estrecho entre padres e hijos”

Contar con estos elementos, y usarlos de forma adecuada, favorecerá su curiosidad y la necesidad de explorar todo lo que le rodea, además de que se le estimulará de manera correcta la parte intelectual, psicomotora y afectiva.

Es importante tomar en cuenta que, aunado a los beneficios mencionados anteriormente, el vínculo entre padres e hijos también se ve fortalecido al pasar tiempo de calidad juntos. El portal web Vivir Mejor resalta este, y otros aspectos positivos, del Baby Gym:

  1. Desarrollo: Los gimnasios para bebés ayudan a desarrollar y potencializar las funciones cerebrales en diferentes planos (intelectual, físico y afectivo), mediante juegos y ejercicios repetitivos.
  2. Vínculo: A través del juego, se estará creando un lazo mucho más estrecho con el bebé. Él estará acostumbrado a tener a sus padres cerca en un tiempo dedicado a él, en el que se divertirán, se le hablará, acariciará y se realizarán juegos en el que ejercita cuerpo y mente.
  3. Flexibilidad: Jugar en gimnasios para bebé le ayudará a potencializar su desarrollo físico, pues estos están diseñados de tal manera que usarlos ayuda a incrementar la fuerza y flexibilidad natural de sus músculos. Además, es de gran ayuda para prepararlos para actividades como gatear, saltar o caminar.

Durante sus primeros años, los niños requieren trabajar en el control de sus músculos, en un inicio los de la cabeza y los pies, para, posteriormente, fortalecer los brazos, las muñecas y manos. 

“Es indiscutible que los Baby Gym son una excelente opción para despertar los sentidos de los niños, para que puedan ir comprendiendo poco a poco su entorno y estimularlos de forma integral. Siempre es importante consultar primero la opinión de un especialista, que nos comparta sus recomendaciones sobre este tipo de gimnasios, cuáles son los elementos idóneos para usar, además de los tiempos y horas adecuadas para su uso”, explica Rebeca Chavarría, educadora y directora general de Bright Spot Learning Center.