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«El método natural de aprendizaje del niño es el juego», afirma Joan Gamero, pedagogo español. El especialista, quien se ha dedicado a estudiar el tema y a exponerlo en diversas comunidades educativas, considera que una hora de juegos puede ser tan importante y útil como una hora de clase de matemáticas, y no solo eso, él considera que el aporte va en doble vía porque a los adultos, por otra parte, les da la oportunidad de ver cómo el niño se relaciona y de observar sus pautas de comportamiento.
Esta posición no es nueva, la Unesco lo había propuesto 30 años atrás en un documento en el que propone el juego como estrategia pedagógica: “Jugar es la razón de ser de la infancia, pero también ofrece al pedagogo un medio de conocer mejor el niño y renovar los métodos pedagógicos”. 
Beneficios como la mejora de las capacidades para planificar, organizar, llevarse bien con los demás, regular las emociones, desarrollo del lenguaje, las destrezas matemáticas y sociales e incluso la ayuda para lidiar con el estrés -como menciona el informe clínico de la American Academy of Pediatrics titulado, «El poder del juego: su función pediátrica para mejorar el desarrollo de los niños pequeños» (en inglés)- son solo algunos de sus beneficios que aporta el juego a los procesos educativos. 
Sin embargo, pese a sus aportes, profesionales de la enseñanza han visto como los menores dedican cada vez menos tiempo a actividades relacionadas con el juego. Los dispositivos electrónicos, los horarios familiares y escolares sumamente estructurados, y lugares poco seguros para jugar, han incidido en que ese tiempo sea cada vez menor. 
Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot, nos habla de la importancia del juego y de conducir al menor hacia un aprendizaje social, a un desarrollo socioemocional y académico, todo por medio de esta actividad lúdica. 

¿Qué es la educación integral y por qué hoy se habla tanto de eso?

La educación integral envuelve las diferentes áreas de desarrollo de los niños, es decir, el desarrollo cognitivo, el socioemocional, el desarrollo de la motricidad y del lenguaje. Es importante que el centro educativo al que asiste el menor planee actividades para que el niño conozca y adquiera todas las habilidades que involucra cada unas de sus áreas de desarrollo. Estas deben ser multisensoriales, con eso me refiero a que involucren todos los sentidos. De manera que se adecúe a los diferentes estilos de aprendizaje (visual, auditivo, cinestésico, interpersonal, intrapersonal, y lógico-matemático, entre otros). 

“Los profesionales en educación deben tener la capacidad de tomar en cuenta las diferentes necesidades e intereses del estudiante, respetando su iniciativa y para desarrollar propuestas que potencien sus habilidades siempre desde la individualidad”.

¿Qué papel tiene el juego en ese proceso educativo?

El juego es espontáneo, voluntario, placentero y es una actividad flexible que envuelve una combinación del cuerpo, objetos y relaciones. El juego es reconocido universalmente como un derecho legítimo de la niñez y debe ser parte de la vida de un niño. 
“Es una actividad esencial de la educación temprana y no debería de ser minimizada ni segregada del aprendizaje. El juego no solo ayuda a los niños a desarrollar destrezas de prelectura, habilidades para la resolución de problemas y concentración, además genera experiencias de aprendizaje social y ayuda a los niños a expresar posibles soluciones que le generan estrés y dificultad”. 

Se habla de que todos los niños tienen potenciales diferentes. ¿Cómo un centro educativo logra desarrollarlo tomando en cuenta que trabaja con niños muy diferentes?

La cooperación siempre debe estar por encima de la competencia. En Bright Spot, por ejemplo, hemos creado grupos multiedad. No pretendemos etiquetar ni comparar a los niños. Cada estudiante con su propio ritmo de aprendizaje aporta al aprendizaje grupal o la comunidad. 

“Para nosotros es importantísimo valorar la diversidad ya que los niños aprenden a convivir con niños de otras edades, desarrollando con mayor facilidad empatía, respeto, apoyo e independencia. El papel de la docente en este contexto

¿Por qué es importante jugar?

  • El juego es una actividad inherente al ser humano y ayuda a los individuos que lo practican a comprender el mundo que les rodea. 
  • Ayuda a que los niños interactúen con sus iguales.
  • Permite el desarrollo psicomotor cognitivo y afectivo 
  • El aprendizaje por medio del juego es más rápido y eficaz.
  • Con el juego ajustan su pensamiento, cometen errores y aprenden a corregir lo que podría estar mal.
  • Amplía la memoria y la atención.
  • Trabaja el lenguaje corporal.
  • Desarrolla la imaginación y la creatividad.
  • Ayuda el desarrollo del lenguaje.

    Fuente: Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot.


    «El método natural de aprendizaje del niño es el juego», afirma Joan Gamero, pedagogo español. El especialista, quien se ha dedicado a estudiar el tema y a exponerlo en diversas comunidades educativas, considera que una hora de juegos puede ser tan importante y útil como una hora de clase de matemáticas, y no solo eso, él considera que el aporte va en doble vía porque a los adultos, por otra parte, les da la oportunidad de ver cómo el niño se relaciona y de observar sus pautas de comportamiento.
    Esta posición no es nueva, la Unesco lo había propuesto 30 años atrás en un documento en el que propone el juego como estrategia pedagógica: “Jugar es la razón de ser de la infancia, pero también ofrece al pedagogo un medio de conocer mejor el niño y renovar los métodos pedagógicos”. 
    Beneficios como la mejora de las capacidades para planificar, organizar, llevarse bien con los demás, regular las emociones, desarrollo del lenguaje, las destrezas matemáticas y sociales e incluso la ayuda para lidiar con el estrés -como menciona el informe clínico de la American Academy of Pediatrics titulado, «El poder del juego: su función pediátrica para mejorar el desarrollo de los niños pequeños» (en inglés)- son solo algunos de sus beneficios que aporta el juego a los procesos educativos. 
    Sin embargo, pese a sus aportes, profesionales de la enseñanza han visto como los menores dedican cada vez menos tiempo a actividades relacionadas con el juego. Los dispositivos electrónicos, los horarios familiares y escolares sumamente estructurados, y lugares poco seguros para jugar, han incidido en que ese tiempo sea cada vez menor. 
    Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot, nos habla de la importancia del juego y de conducir al menor hacia un aprendizaje social, a un desarrollo socioemocional y académico, todo por medio de esta actividad lúdica.
     

    ¿Qué es la educación integral y por qué hoy se habla tanto de eso?

    La educación integral envuelve las diferentes áreas de desarrollo de los niños, es decir, el desarrollo cognitivo, el socioemocional, el desarrollo de la motricidad y del lenguaje. Es importante que el centro educativo al que asiste el menor planee actividades para que el niño conozca y adquiera todas las habilidades que involucra cada unas de sus áreas de desarrollo. Estas deben ser multisensoriales, con eso me refiero a que involucren todos los sentidos. De manera que se adecúe a los diferentes estilos de aprendizaje (visual, auditivo, cinestésico, interpersonal, intrapersonal, y lógico-matemático, entre otros). 

    “Los profesionales en educación deben tener la capacidad de tomar en cuenta las diferentes necesidades e intereses del estudiante, respetando su iniciativa y para desarrollar propuestas que potencien sus habilidades siempre desde la individualidad”.

    ¿Qué papel tiene el juego en ese proceso educativo?

    El juego es espontáneo, voluntario, placentero y es una actividad flexible que envuelve una combinación del cuerpo, objetos y relaciones. El juego es reconocido universalmente como un derecho legítimo de la niñez y debe ser parte de la vida de un niño. 
    “Es una actividad esencial de la educación temprana y no debería de ser minimizada ni segregada del aprendizaje. El juego no solo ayuda a los niños a desarrollar destrezas de prelectura, habilidades para la resolución de problemas y concentración, además genera experiencias de aprendizaje social y ayuda a los niños a expresar posibles soluciones que le generan estrés y dificultad”. 

    Se habla de que todos los niños tienen potenciales diferentes. ¿Cómo un centro educativo logra desarrollarlo tomando en cuenta que trabaja con niños muy diferentes?

    La cooperación siempre debe estar por encima de la competencia. En Bright Spot, por ejemplo, hemos creado grupos multiedad. No pretendemos etiquetar ni comparar a los niños. Cada estudiante con su propio ritmo de aprendizaje aporta al aprendizaje grupal o la comunidad. 

    “Para nosotros es importantísimo valorar la diversidad ya que los niños aprenden a convivir con niños de otras edades, desarrollando con mayor facilidad empatía, respeto, apoyo e independencia. El papel de la docente en este contexto

     

    ¿Por qué es importante jugar?

    • El juego es una actividad inherente al ser humano y ayuda a los individuos que lo practican a comprender el mundo que les rodea. 
    • Ayuda a que los niños interactúen con sus iguales.
    • Permite el desarrollo psicomotor cognitivo y afectivo 
    • El aprendizaje por medio del juego es más rápido y eficaz.
    • Con el juego ajustan su pensamiento, cometen errores y aprenden a corregir lo que podría estar mal.
    • Amplía la memoria y la atención.
    • Trabaja el lenguaje corporal.
    • Desarrolla la imaginación y la creatividad.
    • Ayuda el desarrollo del lenguaje.

      Fuente: Rebeca Chavarría C., educadora y directora general de Bright Spot.